En grabado no se producen impresos idénticos o clones, quedan todos más o menos diferentes. Esto puede parecer como una gran falla de esta técnica, pero lo cierto es que es una de sus mayores virtudes, ya que cada impreso es una pieza única, con su propio carácter. Es parecido a como somos las personas, iguales, pero diferentes, cada uno valioso en sus diferencias y su individualidad.

La matriz en sí misma es una sola pieza, un molde y en teoría deberíamos obtener de ella impresos que sean idénticos a la matriz, pero no es así, ya que durante el entintado y la impresión intervienen diversos factores que provocan que los resultados sean diferentes.

Algunos factores, durante la impresión, que hace que todas las piezas sean distintas son:

  • La viscosidad de la tinta, que va variando durante la tirada.
  • Progresiva acumulación de tinta en el rodillo de entintado
  • Progresiva acumulación de tinta en la matriz, entre una impresión y otra
  • Cambios en la forma de aplicar el rodillo de entintado (dirección, frecuencia, presión)
  • Variación en la presión ejercida durante la impresión
  • El tiempo de la aplicación de presión
  • Forma de la repasada de presión
  • Alguna partícula o suciedad que va quedando en la matriz

Estos factores de diferenciación se pueden potenciar aún más ya sea:

  • Modificando de a poco el color de la tinta durante el tiraje
  • Agregando y quitando elementos a la matriz entintada como (hilos, hojas,
  • Agregando trozos de tela
  • Raspando levemente la matriz en algunas áreas para rebajar la tinta